martes, 13 de febrero de 2007

11-M

La paredNo puedo entender la matraca con este tema. Se escapa de mi conocimiento la insistencia en los complots fabulosos (de fábula, no de estupendo) que se empeña en crear la derecha de nuestro país para intentar engañarnos a todos contando que ETA y ZP se pusieron de acuerdo para desmontar el «buen gobierno» del PP.

Se me abren los ojos. Desde mi óptica no es posible pensar que todo vale a cualquier precio. Nadie que esté en su sano juicio y que de verdad tenga un pensamiento político comprometido, progresista y de izquierdas cambiaría un solo muerto por llegar al poder. Lo que sí pienso, después de todo esto, es que ellos (la derecha de siempre que sigue en el mismo sitio) sí que lo hubieran hecho. No les resulta repulsivo, simplemente lo consideran como una forma útil que les permita conseguir sus objetivos. Tanto como un pronunciamiento militar contra un gobierno legítimo.

{}Actualización del 14-02-2007: No he podido evitar añadir este vídeo que he encontrado hoy.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Un enemigo del pueblo

Cartel de la obra Un enemigo del puebloQue «la mayoría no tiene la razón» es una frase que comparto. Muy pocas veces se escucha y se defiende con pasión sobre un escenario a través de un protagonista. El otro día la escuché sobre en el Valle-Inclán. «Un enemigo del pueblo» es una obra teatral de Ibsen que se está representando estos días y en la que se cuenta la lucha de la razón frente al poder político y cómo éste escamotea la verdad siempre que perjudique algún interés que ellos vigilan (económico especialmente). La obra nos cuenta los conflictos de un hombre libre a la hora de elegir defender «la pura verdad» (aquella que es indubitable, clara y sin tergiversación) y el precio que se debe pagar por tal atrevimiento. Nos va contando las presiones (directas e indirectas) que se va a encontrar (familiares, económicas, laborales, sociales…) para indicar que no somos suficientemente libres como para decidir y que por lo tanto el sufragio universal no es la forma sobre la que debe sustentarse un gobierno. El miedo está latente en todo momento y es administrado con el objetivo de silenciar todo aquello que no se considera oportuno. «Un enemigo del pueblo» nos cuenta el funcionamiento de los mecanismos de manipulación que el poder utiliza para gobernar.

Francesc Orella en escenaEn esta obra tan cargada de mensaje, los actores se convierten en el megáfono preciso para que las palabras presenten toda la fuerza expresiva que necesitan. Para mí destacan, junto a Francesc Orella, Walter Vidarte (soberbio en la escena en la que habla de sus ancestros y le plantea un nuevo dilema al protagonista para que el decida el futuro de sus hijos) y Enric Benavent (el papel del hermano alcalde).

Cambio de escenografía de Un enemigo del puebloLa escenografía comparte lo sencillo con las nuevas tecnologías. El escenario se monta y desmonta rápidamente mientras el decorado se construye virtualmente sobre pantallas. La televisión está presente en todo momento, tal y como nos rodea en nuestra vida cotidiana.

No había visto el teatro desde la reforma, desde que era la antigua sala Olimpia. Por fuera me horroriza pero por dentro es de lo más acogedor y funcional que pueda encontrarse.

lunes, 29 de enero de 2007

Ay Carmela

Cartel de la obra Ay CarmelaAyer estuve en el teatro Fígaro viendo la obra «Ay Carmela». Reconozco que se me mezclaron muchas sensaciones a la vez. Por un lado el gusto de ver a dos de mis actores favoritos otra vez sobre un escenario. Por otro recuperar lo que había visto hace años en la película (son mundos distintos que se cortan en algún punto y están construidos con el mismo espíritu). Y finalmente sufrir, absorto en el texto y a la vez sintiéndome un espectador de un teatro durante la guerra, pero sabiendo que se iba a hablar de injusticias, de memoria, de lealtades, de fantasmas y de fusilamientos. El hambre de entonces se muestra en el camino de Carmela (Verónica Forqué) y Paulino (Santiago Ramos) subsistiendo con dificultad como lo que son: dos cómicos de variedades que debe hacer reír a los que están luchando en nuestra guerra. La niebla les ha engañado, y sin darse cuenta han cruzado las líneas para encontrarse en un viejo teatro de Belchite cuando este pueblo ha sido tomado por el bando rebelde. Una escena de la obra Ay CarmelaPara probar que los cómicos no tienen ideología se ven obligados a representar una función al gusto «nacional», les va la vida en ello. La vida y la muerte están separadas por una delgada línea. Nuestras decisiones nos pueden llevar de un lado al otro, y en tiempo de guerra, la dignidad y los principios tienen un valor más alto aún, tanto que no nos permite vivir sin nuestra ideas, salvo que decidamos seguir arrastrándonos. Paulino se mueve en ese mundo de soportar lo insoportable, de mudar de piel (o de camisa) para sobrevivir. Carmela no es capaz de quedarse callada ante la injusticia cuando pasa a su lado. Aunque no entiende todo lo que está ocurriendo, no tiene nublada su capacidad de tomar decisiones con el corazón. Su acento andaluz suena precioso en todo momento, en las tristezas y en las alegrías, en la vida y en la muerte. Sobre todo destaca el final, en el que mirándonos a los ojos, Carmela nos pide que no olvidemos. Vuelvo a sentir la piel de gallina recordándolo.

jueves, 25 de enero de 2007

Decisión sobre De Juana

Ojos de De Juana ChaosAntes de hablar del caso De Juana Chaos enlazo esta entrada y esta otra. Tanto Manuel Rico como Ignacio Escolar expresan lo que opino de una forma muy clara. Comparto con ellos todos los matices.

Llego tarde a la disputa, pues la Audiencia Nacional ha determinado que De Juan Chaos continúe en la cárcel. Me queda sólo la duda de si toda esta discusión ¿no será solamente un enfrentamiento entre los que creen en la pena de muerte y los que no creemos en ella?

miércoles, 24 de enero de 2007

La suerte

Caseta de la onceHoy sólo quería contar que en la calle de Duque de Alba, esa que en Madrid va desde la plaza de Cascorro a la de Tirso de Molina, y de apenas ciento setenta y seis metros de longitud, podemos encontrarnos con tres casetas de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (O.N.C.E.). Muchas me parecen para tan corto espacio, aunque también hay que pensar que hay tres bancos (ahora que ya han cerrado el Popular y el BBVA), un cine porno y poco más si descontamos las tiendas al por mayor. Me sigue dando mal rollo esta institución. Estoy seguro que realiza una labor social importantísima, pero no me fío. Cada vez que paso por delante de estas casetas me viene a la cabeza Miguel Durán (ex director general de la O.N.C.E. y ex presidente de Telecinco) y empiezo a mezclar solidaridad con dinero, intereses políticos, beneficios empresariales, lucro, especulación, ambiciones personales, corrupción, participación en medios de comunicación, prebendas, negocios turbios, influencias, maletines, exenciones fiscales, prepotencia, fraude, escándalos financieros, manipulación...