viernes, 29 de octubre de 2010

Marcelino Camacho, un ejemplo de lucha

«Ni nos doblaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar»

Marcelino Camacho en una instantánea de archivo
Marcelino Camacho en una instantánea de archivo (Fuente CC.OO.)
Marcelino Camacho, sindicalista de corazón y cabeza, es para mí un ejemplo de compromiso, de lucha y de sentimiento de clase obrera que con orgullo y dignidad levanta la voz ante la apisonadora del capitalismo. Son su humanidad, su respeto, su fuerza, su honestidad, su militancia comunista, su entrega, su austeridad, su optimismo, su coherencia... valores que siempre le admiré. Lleno de afecto, trabajador infatigable, sabio generador de confianza y tranquilidad, experto en contagiar deseos y realidades, firme, siempre en primera fila para defender a quien lo necesitaba, luchador por una sociedad más justa e igualitaria, querido y admirado... «Los hombres y las mujeres pasan, los pueblos y las causas quedan».

Los trabajadores nos quedamos hoy algo más solos y un poco más tristes, pero sabiendo que no hay mejor homenaje que se le pueda rendir a Marcelino que salir a la calle y seguir peleando, siguiendo su consejo de «siempre adelante y siempre a la izquierda».

Dice hoy Toxo que la biografía de Marcelino Camacho Abad no es sino la vida y destino de los trabajadores españoles en el siglo XX. Los que crecimos sindicalmente a su lado, nos educamos en un sindicalismo abierto y flexible pero cuyo norte no es otro que la defensa irrenunciable de los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Unos derechos que son sustancia de la ciudadanía moderna, o lo que es lo mismo, sustancia de la civilización.

La capilla ardiente quedará instalada en Lope de Vega 40 (Madrid), a partir de las 10:00 horas del viernes 29 de octubre hasta las 11:30 horas del sábado 30. A las 12:00 del sábado, el féretro se trasladará a la Puerta de Alcalá donde a las 12:30 se celebrará un acto de despedida. A las 14:00 horas será enterrado en el Cementerio Civil.

Mundo Obrero le dedica a Marcelino Camacho un Especial.

viernes, 15 de octubre de 2010

Pa negre: lo que se pierde entre guerras y mentiras

Agustí Villaronga lleva al cine la novela de Emili Teixidor Pan Negro

Cartel de la película Pa negre
Cartel de la película Pa negre
Pa negre es una película que enamora desde el primer fotograma, pues sus primeras imágenes transmiten una gran tensión. Sabes, en pocos minutos, que te van a contar una historia a la vez importante y pequeña, porque, sobre todo, se va a construir desde los sentimientos y la humanidad. Son la bruma, el tiempo, lo rural, la postguerra, el bosque, lo desconocido... los sabores que se paladean en ella, los que abren el apetito de esta gran película. Pa negre está pegada a sus personajes, a los ojos de su protagonista, el niño Andreu (Francesc Colomer), que son los que nos van a mostrar y teñir todo la historia.

Situada en la posguerra, no es una película convencional en ese sentido. Utiliza el ambiente opresor, las señas de identidad de víctimas y verdugos que nuestra guerra dejó a su espalda, como un personaje más en la trama, un fondo que predestina las decisiones pendientes de tomar. Se define políticamente sin aspavientos ni grandes consignas, con naturalidad, pero luego los matices, lo escondido que tiene que aflorar, va dando giros a esa definición. No hay prototipos perfectos de seres humanos, sino personas cargadas de errores y condicionadas por el entorno. Lo político es un telón de fondo que a veces se mantiene impreciso, como para reforzar la idea abstracta de la opresión que deben soportar los personajes.

La película, con sutileza, va ofreciendo metáforas sobre la libertad, lo hace mostrando unos pájaros enjaulados que la familia adiestra o en el joven enfermo que sueña con unas alas que le sirvan para emprender el vuelo por encima de su enfermedad. Frente a ellos la realidad de la cárcel o la de la niña Nuria (Marina Comas) que, una vez descubiertas todas las mentiras de los mayores, sabe que solo la huida de este entorno le permitirá tener un futuro decidido por ella y sin ataduras que la condicionen al fracaso o la miseria. Parece que son pocos los que pueden elegir, al resto les tocas sobrevivir con las cartas marcadas que la vida les ha servido.

Hablaba al principio de la bruma, como un valor importante para tejer toda la estructura, pues la narración se sostiene sobre la fotografía y los paisajes con los que se mezcla. Las localizaciones son reales y, según informa la productora, mínimamente retocadas, pues el objetivo es el de la autenticidad y el realismo. La bruma es como la incertidumbre, algo que hay que ir despejando, el bosque el terreno de juego que profundiza lo enseñado por una maestro vencido sin apenas esperanzas, el único terreno de libertad. El mundo de los mayores es complejo, guardan secretos y hacen lo contrario de lo que dicen, piden verdades a los niños pero son incapaces de confiar en ellos. Sin duda es un gran acierto la forma de plasmar toda esa problemática del niño que va descubriendo una realidad tapada que no le gusta. Nada es lo que el creía, así que sus valores se tambalean sin certezas que los sustenten. Tal vez sea el tiempo de renegar.

Marina Comas y Francesc Colomer en una escena de la película Pa negre
Marina Comas y Francesc Colomer en una escena de la película Pa negre
Es Pa negre una película que enfrenta los ideales con lo real para ver cual sobrevive, porque los ideales, cuando se traicionan duelen y rompen el alma, nos deja huérfanos, caminando sin sentido, conscientes de que decidir por un camino es rechazar para siempre el otro, que no hay vuelta atrás posible una vez que uno se ha vendido.

La crueldad de un mundo polarizado en vencedores y vencidos, en buenos y malos, y la represión para mantener ese esquema de valores son dos elementos consustanciales a este largometraje. No habría siervos sin la explotación de los que tienen el dinero y la capacidad de gobierno político. La moral, lo público, lo que se ve desde fuera, está claramente delimitado y no debe mostrarse. Éste es un mundo en el todo se va guardando en secreto y sobre el que se debe mover Pa negre. Un mundo donde el pan blanco, el bueno, tiene dueños y el negro, el del pobre, es el único que está al alcance de la mayoría.

Son las emociones las que mueven la película, sentimientos que se contagian al espectador y le mantienen en vilo, algo indefinible que se asienta en el estómago para empezar a girar. No todo lo que vemos, lo que descubrimos, nos va a gustar, pero no hay duda de que nos va a emocionar. La estructura se ha construido para ello con un lenguaje narrativo milimétrico, de historia bien tramada, excelentemente cerrada y llena de recursos que van encajando a la perfección en su guión. La ocultación primera, va dando paso a un lento, pero gradual, descubrimiento de los pequeños enigmas de los que está salpicada la película.

Son los niños, su mirada que se va reforzando con lo que aprenden, un punto fuerte de la película. No sería lo mismo contada desde otro lugar, con otro enfoque. Tal vez la ternura en un clima tan tenso la aportan ellos, el único escape que hace soportable la opresión a la que les someten quienes mandan, de los que hacen leyes injustas.

A su vez, los niños, son los que permiten introducir lo fantástico en la narración, pues su mirada infantil sobre los mayores, los paisajes y las leyendas dotan de misterio lo que aún está por ser descubierto. Le sirve a su director, Agustí Villaronga, para introducir una dimensión entre mágica y poética que no por ello pierde verosimilitud ni realismo.

Cuenta con un gran elenco reforzado por actores como Sergi López, Eduard Fernández y Laia Marull que en esta película se lucen. En el Festival de cine de San Sebastián Nora Navas se llevó la Concha de Plata a la mejor actriz por su papel en esta película. Es el suyo un papel intenso, de mucha contención y también de desbordarse cuando el interior, la calma, se rompe. Un personaje cargado de matices, de bondad y de dureza. El otro vértice, el que quizá esconde más caras, es el papel interpretado por Roger Casamajor.

Sin duda se trata de una gran película que no dejará indiferente a nadie, de esas que no quieres que se termine.

A modo de pequeño anecdotario: En realidad la película no está basada solamente en la novela Pan negro de Emili Teixidor, sino que la estructura dramática que vertebra el largometraje se ha construido también con otras de las obras (Sic transit Gloria y Retrat d’un assassí d’ocells) de este autor situadas en la posguerra y en su Plana de Vic natal. Aunque la novela original ya es de por sí extensa al superar las 400 páginas, Agustí Villaronga quiso ampliar la fuente de inspiración literaria por su voluntad de que la película resultante tuviese una línea de acción más contundente que la historia original.

jueves, 30 de septiembre de 2010

29S: mucha gente preocupada por su futuro

Multitudinaria manifestación que respalda el éxito de la Huelga General

Dos carteles convocando la Huelga General del 29S
Dos carteles convocando la Huelga General del 29S
Al despertarme ya noté que el 29S no iba a ser un día como cualquier otro. Me sorprendió el silencio, mi barrio, como ocurre en todos, tiene sus ruidos que lo delatan. Ayer no estaban, se fueron de huelga. Miré internet y vi que los medios señalaban a estas horas un gran éxito de la convocatoria en la gran industria, los polígonos, mercados centrales, los autobuses, los servicios de limpieza, la prensa escrita, las televisiones...

Bajé con dudas pasadas las diez. Las calles alrededor del Rastro se encuentran llenas de locales al por mayor y abundan, sobre todo, las tiendas chinas. Esa fue mi segunda sorpresa, los chinos se habían sumado a la convocatoria y no habían abierto. La carga y descarga habitual de Cascorro había desaparecido, tan solo tres furgonetas de mudanzas se podían ver en la plaza. Las tiendas con propietarios de aquí, las de montaña y deporte de aventura, estaban abiertas, pero apenas tenían negocio. Los dueños se asomaban a la puerta y comentaban unos con otros. Por la calle tampoco bajaban coches. No hubo recogida de basura y se notaba.

Camino de la Plaza Mayor me crucé con establecimientos abiertos y con otros cerrados. En los bares, no se distinguía apenas gente desayunando. Subiendo por la Calle Toledo casi todos los restaurantes habían cerrado, las terrazas de la Plaza Mayor sí habían abierto. Los turistas miraban extrañados el poco tránsito. Llegando a sol vi mucha policía, toda alrededor del Corte Inglés para garantizar que siguiera abierto. Supongo que a la CEOE en su batalla mediática le servía como símbolo de una normalidad extraña, cuajada de uniformes, y de trabajadores mano sobre mano.

Piquete informativo viendo como cierra la FNAC de Callao (Foto: Toni Gutiérrez)
Piquete informativo viendo como cierra la FNAC de Callao (Foto: Toni Gutiérrez)
Los quioscos estaban cerrados, deduje que poca prensa había salido. En Preciados había un piquete informativo con banderas de Corriente Roja y Cobase, al que nos íbamos sumando los que llegábamos, no era día para separar ideologías, todos estábamos en la misma pelea. Ante la puerta de la FNAC coreábamos nuestros lemas. Hacíamos ruido, explicábamos donde llevará la reforma a los trabajadores si nos callamos y al final la trapa metálica se bajó. Aplaudimos y nos fuimos a otro de los locales abiertos. El mismo sistema: ponernos frente a él, pedir un apoyo a la huelga, preguntar en dónde han dejado su solidaridad obrera, corear eslóganes contra la reforma, ver llegar a la policía que se pone delante para que no se produzcan altercados, insistir, corear, aplaudir cuando echa el cierre. En realidad es el juego del gato y el ratón, nos vamos y al rato volverán a abrir, algo que permite tomar las dos fotografías para informar según se quiera.

El ambiente se presentaba bueno, animando a pensar que esta huelga tendrá éxito, que los sindicatos no están muertos y que siguen siendo la avanzadilla en la lucha del obrero. Muchos son los que en los días anteriores habían predicho un desastre, un fracaso interesado, mediatizado, que no se produjo. Recorrí la primera manzana de Fuencarral, pocas eran los comercios cerrados, pero todos estaban vacíos, pues nadie compraba. Dependientes y dependientas de brazos cruzados, otros que aprovechaban para hacer inventario porque casi es final de mes, algunos sacando género que no habían tenido tiempo de desembalar o limpiando los cristales de la tienda para poder verlo todo con más claridad.

Escaparate de una de las zapaterías de la Gran Vía (Foto: Toni Gutiérrez)
Escaparate de una de las zapaterías de la Gran Vía (Foto: Toni Gutiérrez)
Mientras caminaba pensaba en que podía haber participado más, que podía haber estado en los piquetes de la noche, como mis compañeros de Comisiones. Haber ido con ellos a las cocheras de los autobuses, haber seguido luego pateando las calles desde Plaza España, uno siempre puede hacer más de lo que hace y luego se arrepiente. Me acerqué a Cibeles con estos pensamientos, allí había un piquete de UGT. Pasé por Lope de Vega y poca actividad, era día de calle y no de despachos. Volví a Sol para ver como seguía la policía acordonando El Corte Inglés, siempre hay comercios de primera y de segunda, siempre hay preferencias de un gobierno a la hora de distribuir sus recursos. En Callao seguía el piquete con el que comencé la mañana, había crecido, se habían sumando CGT, compañeros de Comisiones, de UGT y los llamados ecologistas que habían decidido protestar sobre sus bicicletas. Tomábamos la Gran Vía y la policía cortaba el tráfico. Caminábamos por el medio de la calle viendo que los comercios habían cerrado, hasta que se llegó a la joyería Grassi. Habían bajado las trapas con miedo a que se vieran sus joyas de pura ostentación en sus escaparates, pero la puerta estaba abierta. Un encargado salió, tras él el responsable de seguridad. El encargado volvió dentro, el de seguridad, tenso, planta cara, intentando no sudar, intentando no hablar. Es un tema de desgaste, de mirar, de recordar, de hacerle pensar en que no es otra cosa que un perro de su patrón, alguien que olvidó sus orígenes familiares y su condición de obrero. La policía se plantó ante la fachada, algunos de ellos, desde su posición de fuerza, miraban con deseo de provocación, otros escondían sus ojos bajando la mirada al suelo. Un poco más de desgaste antes de seguir al Banco de Santander unos metros más abajo. Un responsable salió airado y habló con la policía dándoles órdenes. Los bancos ya se sabe como son, conocemos de sobra cual es la prepotencia de quien mueve entre sus dedos nuestro dinero. No aguantó mucho en la calle frente a nosotros, pues tampoco debía tener nada sensato que decirnos, le bastaba con salir en la foto demostrando una fidelidad a sus colores, al equipo de Botín. Después, de vuelta a Cibeles, a descansar un poco, a tomar el pulso a la calle y seguir sorprendido por el despliegue policial. Me entero de algunas cargas en Getafe.

Los manifestantes van llegando a Paseo del Prado para la manifestación del 29S (Foto: Toni Gutiérrez)
Los manifestantes van llegando al Paseo del Prado para la manifestación del 29S (Foto: Toni Gutiérrez)
Acudí a la manifestación de la tarde. Ya desde Mesón de Pareces percibí el buen ambiente, gente con banderas, pancartas que iban hacia Neptuno como yo. La Carrera de San Jerónimo se había convertido en una animada fiesta pues todos nos alegrábamos al ver que los demás también habían venido. Me sorprendí de nuevo. El Paseo del Prado era un hervidero de gente ilusionada, de personas que luchaban por su futuro, que plantaban cara al gobierno, a la patronal y a todas sus amenazas para decir libremente que «Así, no ¡Rectificación ya!», que los trabajadores no van a pagar esta crisis, que no vamos a permitir que se nos recorten derechos, que no somos esclavos de los mercados, que no aceptamos políticas doblegadas a los intereses del gran capital, que el FMI no va a dictarnos lo que debemos hacer y que estamos en la calle para defendernos. Vi a Antonio Gutiérrez en la manifestación, su pasado sindical puede más que su carnet socialista, al menos a él le permite ver de qué lado queda la izquierda y los trabajadores. Isaac Rosa me contó como estaba viviendo la Huelga en primera persona, desde la madrugada en las cocheras de la EMT y en los piquetes de su barrio. Me crucé con muchos amigos.

Cada vez llegaba mas gente. Con un poco de retraso, todos juntos, en multitud, nos movimos hacia Sol, para escuchar a nuestros dirigentes sindicales hablar del éxito de la jornada y prometernos que van a luchar a nuestro lado por ganar el futuro.

jueves, 23 de septiembre de 2010

La Fiesta PCE, el encuentro de los camaradas para poner en pie las ilusiones

La fuerza de un partido está en su militancia


Días 17, 18 y 19 de septiembre de 2010. Fiesta PCE 2010. Parque Dolores Ibárruri. San Fernando de Henares Madrid


Una vista del pabellón de Movimientos Sociales (Foto: Toni Gutiérrez)
Pabellón de Movimientos Sociales (Foto: Toni Gutiérrez)
La Fiesta del PCE del 2010 ha terminado. Han resultado ser tres días tan intensos como cortos que me han dejado a la espalda muchos recuerdos de vivencias compartidas. Del recinto en el parque Dolores Ibárruri, donde se celebra este año, me habían contado todos que está bien comunicado, que a la misma puerta se encuentra la boca de metro Jarama. Pero lo cierto es que San Fernando queda lejos, que supone una hora de viaje desde casa para llegar, que la pereza podía haber tirado en contra. No fue así, las ganas de coincidir con lo camaradas en esta cita anual es importante porque representa el momento de sentir con orgullo las ideas que compartimos. Así que todo empezó el viernes, con la lluvia a punto de caer.

Saliendo del metro, me encontré con las tres carpas montadas para los coloquios, iguales de aspecto y capacidad. Cada una de ellas llevaba el nombre de un camarada, como un homenaje a su trabajo militante ahora que ya no están con nosotros. Este año se llamaban Pedro Patiño, Francisco Ciutat y Matilde Landa. Todavía era pronto y lo único que se veía era el trabajo callado de los compañeros ultimando los últimos detalles. Siguiendo los carteles que cuentan la historia de las huelgas generales se llegaba a los tres espacios gastronómicos, por un lado el del PC-Andalucía, por otro el Rincón Cubano y en medio el más grande de todos, el que aglutina al resto de federaciones. Cada uno de ellos tiene un puesto de tickets, una larga barra donde se servirán comidas y bebidas, y amplias mesas con sillas para que los camaradas se tomen lo que han pedido. Pegado al Rincón Cubano se encuentran los pabellones. El primero cargado de Movimientos Sociales que siempre han participado en la Fiesta con su compromiso político y social, con las causas de ésta nuestra izquierda. El segundo, es el político, en él que se encuentra la feria de libros, los stands políticos de las federaciones y de los partidos comunistas de otros países, organismos e instituciones afines, la sala de presentación de libros… Un poco más allá se encuentra el Escenario Central que acogerá los grandes actos y los conciertos. Se ha cubierto con una enorme carpa que nos protegerá a todos de la lluvia tanto como del sol. Es fácil familiarizarse.

La presentación del Libro y Concurso Microrrelatos Mineros Manuel Nevado Madrid de la Fundación Juan Muñiz Zapico fue uno de los actos con los que se dio el pistoletazo de salida. Aún había poca gente pero resultaba interesante escuchar la semblanza de un minero comprometido con el sindicalismo y saber que se le rinde homenaje con un concurso que sirve para contar el mundo de la mina y su entorno. Al salir comenzaba a llover, era una lluvia fina que caía desde unas nubes negras de mal presagio. No se cumplió, ni siquiera pudo con el sol que se mezclaba con el agua al caer. Alguna que otra carrera para ir de un lugar a otro, pero en cuanto llegabas estabas de nuevo a cubierto.

Resultaba imposible acudir a todas las charlas, siempre se estaban manteniendo cuatro actividades en paralelo, salvo cuando había acto en el Escenario Central. Así que no tuve más remedio que elegir y me acerqué a escuchar hablar sobre la Salud Pública en el coloquio Salud, Co-Re-pago, Privatizaciones y Huelga General. Salgo preocupado por la Ley 15/97, con el repago, copago, privatizaciones, áreas únicas... Desde los medios se cuentan muchas mentiras, y es que hay quienes ven en esto de la Salud un negocio lucrativo y privado, ellos son los que están interesados en lanzar mensajes contra lo público, universal y equitativo que tiene nuestro sistema de Salud para ir desgastándolo. Fue un coloquio ameno e instructivo, sobre todo por el buen humor y sentido común que destilaba Toni Barberá.

Luego vinieron la cena en la carpa, los conciertos y una copa con los amigos. El regreso a casa se hizo más lento aún. En los vagones del Metro me quedé, curioso, observando la nueva moda de hacer botellón allí dentro, itinerante, con comididad sentados con sus litros, sus botellas de alcóhol de más graduación, sus refrescos, sus vasos de plástico y sus hielos.

Cierre del homenaje a Miguel Hernández cantando La Internacional (Foto: Toni Gutiérrez)
Cierre del homenaje a Miguel Hernández cantando La Internacional (Foto: Toni Gutiérrez)
El sábado por la mañana fue el momento de asistir a la presentación del libro Memorias de Antonio Romero. Un jornalero en los secretos de Estado, que tal como lo definió Felipe Alcaraz, el libro es la epopeya de la lucha a pecho descubierto de Antonio Romero, una persona que no se calla cuando es necesario decir las cosas. Un jornalero con gran cultura, inteligencia y lealtad a las ideas, que este año ha escrito sus memorias sin renuncias. Romero explicó que nació comunista y que descubrió la plusvalía trabajando en el campo, cuando el patrón pagaba las aceitunas a peseta y luego las vendía a siete. Habló de su pueblo. Fue luego, con algunas de las anécdotas que componen el libro, desgranando la historia política de España, la de los trabajadores que trajeron la democracia tras el franquismo y ese programa de lucha por la transformación de nuestro país. Habló de los GAL, de Roldán, de la batalla por la alcaldía de Málaga y de su sus actuales luchas impulsando la III República y pidiendo la transparencia de las cuentas de la Casa Real. Así, con su simpatía, con su entereza, con su ejemplo práctico y con su orgullo de comunista, nos animó a seguir luchando. Me quedé con una de sus frases que es una declaración de principios y que le describe a la perfección: «No me vendo; pero no tiene ningún mérito porque no creo en el Mercado».

Después fue tiempo del largo homenaje a Miguel Hernández. Un acto reivindicativo de la figura política y artística del poeta del pueblo que tanto luchó porque se implantaran los valores comunistas en nuestra sociedad. Ligado al mundo del trabajo, aún hoy sus versos resultan armas de lucha contra el capitalismo. Se exigió desde la tribuna la anulación del juicio por los tribunales franquistas y de la declaración de la condena a muerte que decretaron y cumplieron como ilegal. Desfilaron personalidades de la cultura, de la política, se cantó, se recitó. Nos fueron contando las historias de Miguel Hernández, describiéndole, poniendo en claro su valor y compromiso. Me emocionó escuchar a Paco Algora recitando La barraquica, un poema de 1930, y ver que, por desgracia, las miserias de entonces siguen siendo el mismo pan de nuestros días. Vivió 32 años, le dio tiempo a escribir 5 libros y apenas pudo dejar unos versos más desde la cárcel. Sus poemas son combativos, esenciales y despojados de toda retórica, como construidos por un obrero más, en este caso de la poesía. Se presentaron tres libros dedicados al poeta que supo unir la pluma y el fusil.

Este centenario produce vértigo, pues son muchos los que intentan despolitizar la figura de Miguel Hernández, como si quisieran darle una segunda muerte al no contar que la causa noble que defendió era el comunismo. Es el tiempo de reivindicar su perfil político, ideológico y social porque son tan importantes como su poética e inseparables de ella. Felipe Alcaraz extendió el acto como un reencuentro con la cultura y con la triple R de Resistentes, Republicanos y Revolucionaros, usando la definición de Juan Genovés, porque siempre hay hombres y mujeres que contienen un alma sin frontera, como el propio Miguel. Marcos Ana nos habló de otro homenaje a Miguel Hernández que se llamó Sino sangriento y que se escribió y representó en la cárcel de Burgos en el año 1966 por los propios presos. Miguel Hernández es una referencia de dignidad, especialmente para los presos políticos. Armando López Salinas señaló al poeta como luchador republicano por las libertades del pueblo español, unas libertades que aún no han sido totalmente restituidas.

En lo musical, el grupo Ojalá cantó el poema A Pablo de la Torriente Brau y Susana Oviedo interpretó La canción última y Para la libertad. También hubo un lugar para dos cantaores, Juan Pinilla, que se definió como un cantaor comunista e hizo unos fragmentos de Miguel Hernández de su repertorio Sentao entre muertos y Manuel Gerena que se plantó con unos martinetes de su autoría, pero que pertenecen a la vena poética de Miguel.

La familia, su nuera Lucía Izquierdo y su nieta María José, estuvieron presentes y sin duda el momento más emotivo fue cuando José Luis Centella le entregaba enmarcado el carnet del partido que Miguel Hernández hubiera tenido este año 2010. Lucía besó el marco con agradecimiento y dijo que era un honor recogerlo y que lo va a cuidar como un tesoro porque en la familia están muy orgullosos de que perteneciera al partido comunista. Comenzó su discurso diciendo que no tengamos miedo, que a Miguel Hernández lo protege su familia, la cual no va a consentir que le maten de nuevo despolitizándolo. No van a parar hasta que se anule la condena. Si nuestros tribunales no la escuchan se irá a los del extranjero para conseguir justicia. Adelante, que lo vamos a conseguir.

Sindicalistas preparando el acto Razones Para la Huelga (Foto: Toni Gutiérrez)
Sindicalistas preparando el acto Razones Para la Huelga (Foto: Toni Gutiérrez)
Por la tarde, con el tiempo justo, asistí al coloquio Crisis y Socialismo del S.XXI en América Latina para tomar impulso viendo que no todo es capitalismo, que hay países que han apostado por el socialismo y por una reforma social que trabaja por el bien de sus ciudadanos, desde la igualdad y lo público. Salí cargado de argumentos y de esperanza, como siempre que oigo hablar de América Latina.

Razones para la huelga, uno de los actos principales de esta fiesta, centró el debate político sobre crisis, reforma y soluciones. La carpa del Escenario Central estaba repleta de personas que agitaban banderas y coreaban eslóganes mientras esperaban las intervenciones de José Luis Centella (Secretario General del PCE), Cayo Lara (Coordinador General de IU), Ignacio Fernández Toxo (Secretario General de CC.OO.) y Cándido Méndez (Secretario General de UGT). El debate resultó estupendo, clarificando cada uno de los ponentes los motivos por los que es necesario parar esta reforma y hacer huelga general el 29S. Se habló del capitalismo y de la política neoliberal que amordaza a los estados. Se dijo que el sistema no se regula a sí mismo, como bien ha quedado demostrado en esta crisis, y que quienes la provocaron no van a ser capaces de encontrar el camino de salida ni debemos dejar que lideren las soluciones pues ya han demostrado su ineficacia. Es la clase obrera quien más ha sufrido la crisis y ella es la que debe decir basta. La reforma se explicó muy clarita, incluso la letra pequeña, y se pintó el desolador panorama hacia el que nos conduce su aplicación a la clase trabajadora y asalariada. No sé cuál será el resultado de la huelga, pero sí tengo claro que debemos apoyarla. Cuentan que hace unos días antes ingresaron a Marcelino Camacho, pero que ya está en pie de nuevo porque no podía perderse esta huelga.

Al terminar se hizo difícil cenar, éramos muchos los que tuvimos el mismo pensamiento. Así que las ordenadas colas se llenaron y fue pasando el tiempo. Eché de menos que no hubiera megofonía en todo el recinto para poder escuchar el mitin mientras me tomaba un poco de adobo y unas tortitas de camarones. Llegué al final del mitin, con el tiempo justo para cantar con todos, puño en alto, La internacional y Joven guardia. Un pequeño paseo entre los árboles de la memoria que reflejaban el eco de los camaradas desaparecidos con sus historias. Había sido un día demasiado completo y el cansancio acudió antes de que llenaran el escenario Ojos de Brujo.

Celebrando los 80 años de Mundo Obrero y homenajeando a los veteranos. Gema Delgado, Armando López Salinas, José Luis Centella y Ginés Fernádez  (Foto: Toni Gutiérrez)
Gema Delgado, Armando López Salinas, José Luis Centella y Ginés Fernández. Celebrando los 80 años de Mundo Obrero y homenajeando a los veteranos. (Foto: Toni Gutiérrez)
El domingo por la mañana fue día de ajedrez, de sol y de comunismo arraigado. Sin duda el ambiente resultó mucho más familiar y la Fiesta se volvió más cercana. Allí estaban los partícipes, lejos ya de grandes bullicios, satisfechos. Risas compañeras, abrazos de quienes comparten ilusiones, cariñosos reconocimientos, corrillos amplios donde discutir con tanto calor como afecto. Hoy era el día de los comunistas incondicionales.

Tenía gran interés por la presentación del libro del fallecido Javier Ortiz: José K, torturado. La charla resultó inquietante pues se habló de tortura y de cómo últimamente existe una corriente que defiende su práctica para casos de terrorismo. Todas las torturas son execrables y no debemos admitir ninguna, pues lo que parece excepcional no deja de ser general.

Sobre el escenario central el último de los grandes actos: "80 aniversario de Mundo Obrero. Homenaje a veteranos luchadores comunistas". Comenzó Gema Delgado, su redactora jefe, para explicar la satisfacción que supone trabajar en Mundo Obrero. Se rindió tributo a la memoria del periódico del Partido a través de los hombres y mujeres que le dieron vida. También se hizo una propuesta de futuro al explicar que, a principios de año, Mundo Obrero se habrá integrado con las nuevas tecnologías y contará con una versión digital. Seguirá en papel, con su olor, con su tacto, con el pasar de mano en mano; pero también se podrá seguir en internet como medio de comunicación veraz para contrastar tanta intoxicación informativa que vivimos. Ginés Fernández quiso recordar a cuatro camaradas que reflejan el trabajo difícil de muchos años, se acordó de Armando López Salinas, de Marcos Ana, del fotógrafo Manuel de Cos y de Paco Ruano infatigable distribuidor de esta cabecera que ha venido recogiendo durante los últimos 80 años lo mejor de la historia de la clase obrera. Ginés recordó que hoy en día el periódico se realiza de forma militante y altruista. Los nuevos pasos que se dan son siempre con el objetivo de hacerlo más útil y eficaz en la tarea de difundir el camino hacia el socialismo. Se acordó de Marcelino Camacho, de apoyar la Huelga General pidiéndonos que seamos el piquete más activo porque nunca nos regalaron nada, siempre tuvimos que ganarlo.

López Salinas tomó la palabra en un discurso afilado y encendido para pedir cambiar el mundo entre todos, pues hay demasiadas cosas que hemos ido dejando en el camino. Llamó a la ilusión, a la esperanza y a la lucha frente al capitalismo y a las políticas neoliberales que nos ahogan. Recordó la historia de Mundo Obrero, como la voz de los trabajadores, la que contaba los problemas y las dificultades con las que vivían. No podemos aguantar más derrotas políticas, así que es necesarios plantear la batalla el 29S, parar las fábricas, los talleres y hasta los relojes. Mundo Obrero convive en un mundo donde el flujo informativo lo controla el capital, y lo utiliza de la misma forma que usó el siglo pasado la cachiporra de la policía a la hora de encarar a los sindicalistas. Centella, por su parte, habló del trabajo militante y abnegado de muchos comunistas, un trabajo que identificó con el que se realiza en Mundo Obrero, y así poder homenajear a todos juntos. Un partido con una historia tan grande que sobrecoge, que recoge en su seno a lo mejor de esta sociedad, a quienes más se comprometieron. Hoy es necesario ese mismo compromiso político, para que en cada barrio, cada universidad, en cada centro de trabajo, haya un referente comunista, un militante que sirva de ejemplo y señale el camino de la batalla porque lo importante es lo colectivo. Aseguró que vienen tiempos mejores, que hay una alternativa que busca la solidaridad, que piensa que los recursos naturales deber ir primero a los seres humanos y no a los intereses privados de unos pocos. Mundo Obrero debe ser quien lleve ese pensamiento crítico a todos los lugares. Otra de las noticias que ofreció José Luis Centella en este acto es que el Partido está escribiendo su Historia, que no será la de los dirigentes, sino la de sus militantes.

Con los actos terminados llegó el tiempo de la comida entre compañeros. De forma distendida fuimos hablando de nuestras cosas. Al final sonó Aurora de Los del Río y eso dio paso a un divertido desfile satírico antes de arriar las banderas republicana y comunista. Un acto emotivo, un tanto juguetón, para romper la seriedad, o la tristeza, de lo que se acaba.

Un año más he percibido que los comunistas seguimos en pie, empujando una Fiesta que es un encuentro y un motivo de esperanza.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

No hay tortura que resulte admisible

José K, torturado un texto de Javier Ortiz contra la tortura que ha editado Atrapasueños


Domingo 19 de septiembre de 2010. Fiesta PCE 2010. Parque Dolores Ibárruri. San Fernando de Henares Madrid


Jorge del Cura, José Manuel Valverde, Sandra Toral e Isaac Rosa (Foto: Toni Gutiérrez)
Jorge del Cura, José Manuel Valverde, Sandra Toral e Isaac Rosa (Foto: Toni Gutiérrez)
Hablar sobre la tortura en el siglo XXI es el objetivo que subyace detrás de la presentación de este libro. Cuenta Jorge del Cura, de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura, que todo el mundo la rechaza, pero que paradójicamente se produce también en todo el mundo, cada día crece más su utilización y es negada por todos los gobiernos. Usando la definición de las Naciones Unidas tortura es el sufrimiento físico o mental infligido en forma deliberada, sistemática o caprichosa, por una o más personas, actuando sola o bajo las órdenes de cualquier autoridad, con el fin de forzar a otra persona a dar información o hacerla confesar por cualquier otra razón. Los gobiernos la matizan en sus legislaciones, señalan que sólo se considerará tortura si causa una lesión grave, en otro caso son malos tratos.

Jorge del Cura explicó que, tras los atentados del 11-S, existe una campaña mediática muy importante para justificar la práctica de la tortura en casos de terrorismo, una campaña que está haciendo que la ciudadanía apoye de una forma más clara el uso de la tortura. Para terminar señaló que Javier Ortiz se mostró siempre contra la tortura y denunció su práctica en múltiples artículos. Su mensaje era claro y conciso: no hay ningún caso en que resulte admisible.

Sandra Toral explicó la génesis de este libro. Hace años asistió a unas conferencias organizadas por la Coordinadora para la Prevención de la Tortura como oyente. Pensaba que todos los presentes estaban contra la tortura hasta que Javier Ortiz tomó la palabra para venir a plantear un caso hipotético y debatirlo. A la puerta de un colegio un individuo ha colocado una bomba que va a causar una gran masacre. La policía le detiene. ¿Qué hacemos con ese individuo? La gente se enfureció, grito que era una pregunta con trampa, algunos asumieron que era lícito usar la tortura por un bien mayor… Sin duda es una pregunta tensa. Pensó entonces Sandra que aquella hipótesis debería convertirse en una obra de teatro y persiguió a Javier Ortiz para que la escribiera. Ese texto es el libro José K, torturado. Aún no se ha representado, pero ya se ha realizado una lectura dramatizada en la SGAE.

El escritor Isaac Rosa comenzó hablando de Javier Ortiz, a quien ha sustituido en el espacio físico de su columna en Público tras su muerte. Se siente vinculado a él y sigue tratando de darle continuidad a los temas y a la forma en la que él los escribía. Es una gran responsabilidad, pues muchos lectores preguntan por Ortiz y le echan de menos. Se pregunta a menudo por cómo trataría los temas de hoy.

Público que abarrotó la presentación de Jose K, torturado (Foto: Toni Gutiérrez)
Público que abarrotó la presentación de José K, torturado (Foto: Toni Gutiérrez)
Isaac Rosa puso su acento en destacar que la tortura es el agujero negro de nuestra historia, del franquismo y de la democracia. Es un tema que sirve para calibrar la calidad de una democracia y medir el grado de libertad. Aquí sufrimos una cultura del consenso desde hace más de treinta años que no es otra cosa que un pacto de silencio sobre muchos asuntos entre los que se encuentra la tortura. Un consenso que Ortiz rompía para denunciarlo. Desde que él no está, la tortura se ha ido haciendo invisible en la prensa.

Sobre la obra de teatro, indicó que tiene un valor en sí misma, pues consigue enfrentarnos a un conflicto político y moral con un caso extremo. Nos plantea el dilema de los policías que se decidirán por la tortura como método para evitar la masacre de tantas víctimas. Y frente a esos policías pone a un personaje perverso que odia a la Humanidad. Ortiz sabía que en lo excepcional se abre la puerta por donde se cuela el hecho de admitir la tortura como un mal menor en aras de conseguir un fin superior. Pero esa no es la excepción, es la generalidad y permite apoyarse en ella para su utilización. Es esa situación límite el punto desde donde debemos iniciar el debate. En España sigue habiendo casos y se contamina al mezclarse con el terrorismo o el independentismo, otros dos temas de consenso.

El texto de Ortiz abre otro debate paralelo sobre quiénes son los terroristas, porque los que aplican la tortura se comportan como tales, quitando la dignidad a las personas, sus derechos, despedazándolas.

Isaac Rosa espera que llegue un momento en el que no exista esa coartada del terrorismo. Y que tampoco se siga acusando de cómplices con el terrorismo a todos los que piden se persigan y se terminen las torturas. Espera que el texto de José K, torturado se pueda representar y que sirva para resquebrajar el consenso.

Al final, el actor José Manuel Valverde leyó las primeras páginas del libro. Se produjo un silencio impresionante. Después, la estampida de muchos para comprar el libro.