domingo, 29 de noviembre de 2009

47FICXixón: Final de unos días intensos con una fuerte ovación

Fin de fiesta con una gala divertida y una buena película con mensaje


Hoy el Festival echa el telón, aunque mañana se vuelvan a proyectar la película ganadora y el premio del público joven. A primera hora de la tarde ya estaban desmontados los casilleros de prensa y se respiraba en el aire la nostalgia de los días pasados, melancolía que se levanta por encima del cansancio, del tiempo robado al sueño. Han caído las últimas botellas de sidra con la comida, hoy me sabe quizá más dulce, a despedida corta, a un «hasta luego».

«The last days of Emma Blank» una película con tintes teatrales

Alex Van Varmerdam, Annet Malherbe y Tom Erisman, el equipo de la película «The last days of Emma Blank»
Alex Van Varmerdam, Annet Malherbe y Tom Erisman, el equipo de la película «The last days of Emma Blank»
Dentro de la sección oficial se proyecta la película holandesa «The last days of Emma Blank» de Alex Van Warmerdam. En una zona de vacaciones, cercana a la playa, se levanta una casa negra que esconde secretos tras sus paredes. Unos sirvientes obedecen a «la señora», caprichosa y opresora, en sus últimos días. Pero, ¿quién son esos sirvientes?, ¿por qué se dejan humillar?, ¿servilismo o avaricia? En los márgenes de este juego teatral se mueve este largometraje de buenas interpretaciones y hermosa fotografía conseguida con la luz veraniega del exterior que contrasta con lo que se esconde dentro de la casa.

Una casa que, el director explica durante la rueda de prensa, se construyó a propósito para la película, pues por mucho que buscó no la encontró. Esta película nace como una obra de teatro de hace diez años. El director tiene un grupo de teatro y primero lo escribió como texto teatral y posteriormente lo convirtió en guión. Su intención primera surge en torno a la idea dramática de los sirvientes a la que le da una vuelta de tuerca preguntando que ocurriría si la propia familia se convierte en el servicio. Respecto a sus influencias dice que sí, que esta película es un cúmulo de pequeñas influencias que va siendo la experiencia y algunas de ellas incluso ya las ha olvidado. No quiere ser un arqueólogo de su propio trabajo.

La clausura

Escenario antes de comenzar la gala de Clausura de la 47 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón
Escenario antes de comenzar la gala de Clausura de la 47 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón
Hay que acercarse hasta La Laboral para la gala de clausura. En su teatro suena música rápida, de batería y guitarras eléctricas, sin voces, mientras vamos entrando. Sobre un escenario grande se puede ver un atril con el número 47 y más atrás y hacia la izquierda paneles con las letras FICX. Colgados desde el techo caen varias pantallas. La gala la presenta Dani Mateo y lo hace con humor y desparpajo. Bromea sobre la Sexta y sobre Cuatro, pues los presentadores de la gala de inauguración pertenecían a dicha cadena. Pasa de puntillas sobre lo moderno de este Festival y las gafas de pasta para comenzar un monólogo cinematográfico sobre Dios y el hijo que envía para salvar a la humanidad, una historia a la que le falta un giro de guión según Mateo.

Se entregan los diecinueve premios, con agilidad, pues los ganadores cuyos agradecimientos duren menos de tres minutos recibirán un caramelo. Todos se han llevado el suyo.

«Don’t let me drown», una historia de amor juvenil en el Nueva York del 11-S

Cruz Ángeles director de «Don’t let me drown»
Cruz Ángeles director de «Don’t let me drown»
Cruz Ángeles clausura el festival con su película «Don’t let me drown». Se trata de un largometraje dinámico en el que los sentimientos y emociones siempre están apunto de explotar. Varias generaciones de latinos representados en dos familias, la una mexicana y la otra dominicana para plasmar su mundo, las diferentes formas de asimilación (padres e hijos) a la cultura norteamericana. Especialmente dramático y asfixiante es el trabajo de Ramón que se encarga de limpiar los escombros de la Zona Cero. El director consigue que se respire el polvo nocivo que envuelve al personaje traspasando la pantalla, que se tosa con él sangre. Otro de los mayores logros del director es conseguir que la película resulte tremendamente cercana.

En la rueda de prensa de la mañana, Cruz Ángeles reconocía que siempre le ha resultado difícil centrarse en una sola cosa, motivo por el que esta película es un crisol de personajes que le permite mostrar diferentes generaciones simultáneamente. Cuando se habla del 11-S siempre se muestran bomberos y policías, todos ellos blancos, se olvidan de todos los inmigrantes que trabajaron allí limpiando los escombros. Presenta un mensaje claro: los personajes provienen de otros países y otras razas, pero ahora todos viven en Nueva York y entre todos se construye la ciudad.

Cuando le preguntaron su secreto para manejar la tensión lo resumió con sencillez: escribir, reescribir, rodar y montar. Dice que la emoción es el elemento que pasa todas las barreras lingüísticas. Cuenta que para sobrevivir en tiempos de crisis las mejores medicinas son la risa y el amor. Comenta que él personalmente quiere hacer que el mundo funcione y recuerda que en su país había muchos jóvenes que salieron a votar en las últimas elecciones porque, como él, querían que hubiera un cambio. Había un rayo de esperanza.

Fue sincero al hablar sobre las dificultades para hacer su película, dijo que eran las mismas que cualquier largometraje de cine independiente: el dinero. También habla de las complicaciones para encontrar el elenco. Pero al final todo se resuelve tomando decisiones con rapidez, para que las cosas funcionen con lo que tienes.

sábado, 28 de noviembre de 2009

47FICXixón: Palmarés

El Festival Internacional de Cine de Gijón se cierra con un palmarés repartido


Los premiados en la 47 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón
Los premiados en la 47 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón

SECCION OFICIAL:

El Jurado Internacional de la 47 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón, integrado por Lenny Abrahamson, Kiko Amat, Christine Dollhofer, Andrés Gertrudix y Lucía Puenzo ha concedido los siguientes premios a las películas participantes en la Sección Oficial:

Premio Principado de Asturias al mejor largometraje: La pivellina de Tizza Covy y Rainer Frimmel (Italia / Austria)

Premio al mejor director: Lynn Shelton por Humpday (Estados Unidos)

Premio al mejor actor: (ex aequo) Mark Duplass y Joshua Leonord por Humpday (Estados Unidos)

Premio a la mejor actriz: Patrizia Gerardi por La pivellina (Italia / Austria)

Premio al mejor guión: Phipippe Lioret, Emmanuel Courcol y Olivier Adam por Welcome (Francia)

Premio Gil Parrondo a la mejor dirección artística: Gustavo Ramírez por Mal día para pescar (España / Uruguay)

Premio Especial del jurado: Le roi de l'evasion de Alain Guiraudie (Francia).

Los premiados en la 47 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón
Los premiados en la 47 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón

RESTO DE PREMIOS:

Premio Principado de Asturias al mejor cortometraje: Bingo de Timur Ismailov (Holanda)
Mención Especial para: Pablo de Nely Reguera (España)

Premio No ficción / Documental: Sahman (Border) de Harutyun Khachatryan (Armenia / Holanda)

Premio del público a la sección Rellumes: Barking water de Sterlin Harjo (Estados Unidos)

Premio FIPRESCI de la Prensa Internacional: Francesca de Bobby Paunescu (Rumanía)

Premio del jurado joven al mejor largometraje: Welcome de Philippe Lioret (Francia)

Premio del jurado joven al mejor cortometraje: L'homme est el seul oiseau qui porte sa cage de Claude Weiss (Francia)

Premio Efants Terribles al mejor largometraje para mayores de 12 años: Turn it loose de Alastair Siddons (Estados Unidos)

Premio Efants Terribles al mejor largometraje para menores de 13 años: Les efants de Timpelbach de Nicolas Bary (Francia / Luxemburgo)

Premio Día D'Asturies: (ex aequo) Puntu de Eva Gallego Valdés (España) y Tacones de Benjamín Villaverde (España)

Primer premio Nuevos realizadores del Principado de Asturias al proyecto: No muerto de Pablo Sánchez Blasco

Segundo premio Nuevos realizadores del Principado de Asturias al proyecto: Pocacola de Álvaro Fernández Fueyo

Premio al proyecto corto Canal + 2009: La recolectora de lágrimas de Sara Mazkarian

viernes, 27 de noviembre de 2009

47FICXixón: Las miradas propias

«The good heart» sorprende y se cuela entre las favoritas


Por las mañanas, a eso de las 11, hay un pase al que asisten los alumnos de los institutos. Se trata de una proyección dentro del ciclo «Efants Terribles» a la que los estudiantes acuden en fila, vigilados por sus profesores. Involucrar a la juventud, hacerla partícipe de la magia del cine, es apostar a caballo ganador, al futuro, pues seguro que en las butacas de la sala tendremos sentados a los actores, directoras, fotógrafos y montadoras del mañana.

La comida es un buen momento para olvidarse de la pantalla y descansar de las imágenes en movimiento. Las sidrerías de la zona ofrecen buenos menús a precios que no superan los diez euros. Tomar una sopa de pescado de primero supone una perola enorme de la que te vas echando lentamente para que no se enfríe. De segundo un plato tradicional: unos tortos de maíz con picadillo y huevo frito. Después un arroz con leche de postre y un café reponedor antes de volver a la sala. Pero eso fue el otro día, hoy aún estoy más tradicional y me pido una fabada y un entrecot de buey muy poco hecho, como me gusta. Vengo sólo, así que me avisan de que tengo que sentarme en unas mesas de las pequeñas y me llevan a una en la que caben cuatro ampliamente.

«The good heart» supone un reencuentro con el cine de sentimientos

Dagu Kari director de «The good heart» durante la rueda de prensa
Dagu Kari director de «The good heart» durante la rueda de prensa
Reseñar la película después de haber escuchado a su director, el islandés Dagur Kari, me ha cambiado el prisma. Sin querer, voy incorporando las imágenes que me producen sus palabras, sumándose así a las vistas en el largometraje. Es una buena película, con interpretaciones soberbias que bastan para sustentar la historia. No es lo único excelente, también es uno de los mejores guiones de la sección oficial, apoyado en las casualidades que funcionan como detonantes, adentrándose en los mundos secretos de sus personajes, sin desvelarlos del todo ni transformarlos con el paso de la cámara, en un fluir y confluir. Es de esas películas que te hace un poquito mejor cuando terminas de verla, de las que hacen mágico este mundo de narrar historias sobre la pantalla, de contagiar cada uno de sus temblores convertidos en sentimientos.

Dice su director de Paul Dano y de su papel de Lucas, que es un actor muy maduro a pesar de su juventud y que su personaje lo preparó como si fuera un animal, adoptando sus posturas y comportamientos. Brian Cox interpreta el otro papel protagonista, el del cascarrabias Jacques. Inicialmente estaba previsto que lo hiciese Tom Waits, pero al final surgieron problemas y Cox fue la solución. Por su parte la mujer joven tiene el papel de presentar un obstáculo al proyecto de Jacques con su luz femenina en el mundo masculino que representa el bar. Es también un factor sorpresa que aporta interés al espectador. Aunque está rodada en Nueva York, apenas si muestra de ella un sucio callejón; quiere borrar todo cliché de la Gran Manzana para centrarse en la historia.

Kari confiesa que es un director que trabaja de forma intuitiva y que confía en que los elementos se vayan alineando para conseguir el objetivo. Para esta película partió de la idea que se transmite en varios testimonios de personas que han recibido un trasplante y que van teniendo cambios de comportamiento. El guión se desarrolla en el presente y no cuenta el pasado de los dos protagonistas. Dagur Kari dice odiar los flashback y que sin embargo le gusta mantener secretos que despierten la curiosidad del público y que no se revelen para que abran la fantasía del espectador. Del personaje de Lucas, en su preparación no elaboró ninguna historia del pasado, era una hoja en blanco, una persona que abandona los cánones habituales de la sociedad para vivir como un animal, basándose en sus instintos. Un proyecto en el que fracasa.

El director señala que a la hora de hacer cine no está interesado en el realismo y tampoco en la fantasía. Lo que desea es crear un universo entre esos dos márgenes de realismo y fantasía que solo pertenezca a la película.

Respecto a la banda sonora está realizada integramente por Dagur Kari y un colega con el que tiene una banda. Reconoce que preparar la música es con lo que más disfruta a la hora de realizar un largo.

Harmony Korine, el chico travieso

Harmony Korine director de «Trash humpers» durante la rueda de prensa
Harmony Korine director de «Trash humpers» durante la rueda de prensa
Hoy ha tenido lugar la rueda de prensa de Harmony Korine para hablar de su película «Trash humpers». Le presenta el crítico cinematográfico Álex Mendíbil diciendo que su cine es polémico y transgresor que nos propone un lenguaje fílmico nuevo, donde la juventud es fea, nihilista, decadente y perdedora, pero que aún así logra conmovernos. Su tema principal es la búsqueda de la belleza, pero lo busca donde no debe. Es un cine sin denuncia social, como un poema. De momento en España su cine sólo se ve en festivales.

Korine dice no importarle venir a los festivales, son fantásticos y no hay otro lugar mejor para ver cine. Confiesa que la película surgió como una idea en su cabeza al pasear a su perro. Viendo los contenedores tan grandes y tan sexys se imaginaba a todo el mundo follándoselos y al resto, los que no quieren participar, mirándolo todo desde la ventana. Es una película que el espectador puede tener la idea que se la ha encontrado metida en un agujero y la ha puesto en su vídeo. No tiene referencias, no pretende ser ninguna declaración, ni reacción alguna. Quiere un cambio completo sobre la idea del cine ahora que todo está variando para que se convierta en una nueva expresión, tal vez en un poema de 10 minutos. El cambio debe ser a su vez profundo tanto en la concepción como en su lógica.

Respecto a los formatos -para esta película ha utilizado VHS- dice que no hay mejor que otro, que todos son la misma mierda y que debemos mirarlos exclusivamente como instrumentos. Le aburren estas conversaciones sobre tecnología.

Le gusta mucho la gente que interpreta, que vive de su ingenio. También comentó que ser realizador de publicidad le hace sentirse más cercano a Dios y que se siente el director vivo más estadounidense de todos.

«Morrer como um homem», la irrupción de un cineasta portugués que ama el cine

Joao Pedro Rodrigues director de «Morrer como um homem» durante la rueda de prensa
Joao Pedro Rodrigues director de «Morrer como um homem» durante la rueda de prensa
Dentro de la sección oficial se presenta la película «Morrer como um homem» del portugués Joao Pedro Rodrigues. Se trata de un filme larguísimo y tristísimo, empañado de la misma melancolía de la que viven los fados. Se recrea en la estética y se puede percibir el milimétrico diseño de cada plano, de cada color, de cada detalle. Habla de travestis y de la solitaria forma en que viven, a caballo entre su trabajo de Drag Queen y sus casas. Vidas vacías cuando llegan a una cierta edad, dice la letra de una de las canciones, de dudas: donde Tonia ha vivido toda su vida como mujer pero sin embargo quiere morir como un hombre, vestido con un traje. Tal vez por una obligación psicológica con su hijo, quien en una escena anterior le reprochó «que fue una mala madre y que no quiso ser su padre». Vida de dolor, soportada con estoico sentido religioso, y por otro lado celos, competencias y aquello en lo que nunca confiaba, el amor absoluto de su pareja (Rosario) pero que es lo único que se cumple.

Cierto que peca de contemplativa, pero es una película con personalidad que trae el espacio propio de un director que respira cine.

En la rueda de prensa se comparó a Joao Pedro Rodrigues con Almodóvar, cuestión que no comparte el portugués que pugna por su propio camino. Le gusta el director manchego y admira su trabajo, pero confiesa que no tiene ni la misma narrativa, ni el mismo ritmo, así que le parece que no se acerca a él. Dice que tampoco se plantea como objetivo provocar, sino que quiere contar historias en un proceso de madurez que le permita seguir aprendiendo a hacer películas por sí mismo. Dice que el cine portugués no resulta algo compacto, que tiene cineastas con diferentes miradas.

Antes de realizar el guión habló con muchos travestis y transexuales que le contaron muchas historias. En la película no aparece ninguna mujer, es algo premeditado, como una especie de broma. Considera que no hay mujeres, pero que sin embargo resulta su película más femenina: no hay mujeres, pero está llena de las mujeres.

Todo lo que se ve en la película estaba en el guión, sin que faltara ninguno de sus detalles porque Rodrigues no cree en la improvisación, o al menos reconoce no saber trabajar con ella. Hacer cine es un proceso costoso, por eso durante el guión se debe ser muy exhaustivo.

Los protagonistas, en un momento dado, abandonan la ciudad buscando la naturaleza, llegar a mundos libres donde pueda ocurrir cualquier cosa. Estas escenas las rodó en lugares a los que el director iba de vacaciones en su niñez. Los tenía grabados en su conciencia y pretendía llevar al espectador a ellos.

«Im juli» una roadmovie por amor

Para cerrar el día nada mejor que la retrospectiva de Fatih Akin. Hoy se proyectaban dos de sus cortos «Sensin» y «Getürk» además de su película «Im juli».

Los dos cortos son muy frescos y llenos de agilidad, con un guión divertido y tramados como un juego. En ambos Akin interpreta el papel principal.

La película es estupenda, algo cursi en algunos momentos, algo onírica en otros, pero muy coherente en todo su camino. Se trata de un viaje por amor, que supone la transformación del protagonista, que pasa de ser un hombre serio y concienzudo a convertirse en una persona humana, con sentimientos. De trama acelerada, con acción y fuerza en sus protagonistas, es un largometraje que engancha a la vez que seduce, tal vez por lo cercano de las interpretaciones.

Los protagonistas salen de Hamburgo para llegar a Estambul, cruzando media Europa en el trayecto y viviendo todos los obstáculos posibles con el único objetivo de fortalecerles y que puedan comprender lo que realmente quieren.

jueves, 26 de noviembre de 2009

47FICXixón: Cuando los actores se convierten en directores

El día ha dado para hablar de friquis, cortometrajes, documental y una comedia tan negra como ácida


En Gijón y en torno al festival, hay algún que otro friqui. Los hay locos por el cine, pero también los que se han construido a sí mismos en base a la soledad. Si miro al principio de la sala puedo ver al que viste una gabardina y debajo el cómodo chándal de estar tumbado en el sofá; o al hombre gordo con sombrero, un muchacho que siempre está preocupado de sus amigos, haciendo las colas, guardándoles el sitio... cuya tez tan blanquecina evidencia que no sale mucho; o al repeinado estilo años sesenta que se sienta al lado de alguien para entablar una conversación con la disculpa del Festival, no le dura mucho la charla, enseguida se apagan las luces y aunque espere a su «víctima» hasta la salida, ésta no suele ir más allá de un «nos vemos otro día» rápido en la escalera mientras huye.

El Festival Internacional de Cine de Gijón, además de las películas, programa un ciclo de conciertos por las noches (exactamente quince minutos después de terminar la última proyección del día en los cines Centro), todos ellos gratuitos. Siempre ha sido este un certamen que aúna el cine con la música.

«Louise-Michel» comedia negra y ácida

Cartel de la película «Louise-Michel»
Cartel de la película «Louise-Michel»
Desde Francia llega «Louise-Michel» una comedia negra tan absurda como disparatada. Se proyecta dentro de la sección Post Burlesque y ha sido dirigida por los cineastas Gustave de Kervern y Benôit Delépine. La película arranca cremando un cadáver. La mesa-ascensor sobre la que se sitúa el ataúd no sube, el horno no se enciende... Nada funciona, pero mientras lo intentan suena «La Internacional».

Cuando llevas muchas películas a la espalda en un festival, lo que les pides a cada una de ellas es que tenga alguna seña de identidad, algo que pasados unos días te permita diferenciarla del resto. Esta película lo tiene, parte por su guión, parte por las interpretaciones y otra gran parte por lo que no se llega a decir. Louise antes se llamaba Jean Pierre, pero para conseguir un trabajo se transformó en mujer. Michel nació siendo Cathy, pero lleva una vida como hombre porque le acomplejaba su aspecto físico enorme para una niña. Sus cambios de identidad sexual nada influyen en la película, salvo en aumentar el disparate. ¡Vaya sociedad la nuestra!, ¿no? Pero el trabajo de Louise se acabó, tanta deslocalización hace que cierre la fábrica y las empleadas quieren sacarse de encima la explotación de todos estos años, así que deciden usar el dinero de la indemnización en contratar a una persona que asesine al patrón. En ese punto entra Michel, un tanto fanfarrón, pero que a la larga es incapaz de terminar el «trabajito» para el que tiene que subcontratar -malos tiempos- a moribundos para llevarlo a cabo.

¿Quién es el culpable?, ¿el jefe de aquí, su jefe en la pirámide de multinacionales que esconden el entramado...? Clara crítica a este sistema capitalista despiadado que juega con el trabajo. No es una gran película, pero tiene inteligencia y consigue los objetivos que se propone con su reflexión sobre la explotación de los obreros por parte de las multinacionales. Y además, me reí.

Cortos de ficción del cine español

Natalia Mateo, Luis Callejo y Raúl Arévalo en una escena del corto «Pichis»
Natalia Mateo, Luis Callejo y Raúl Arévalo en una escena del corto «Pichis»
Curioso, tres de los cinco directores que presentaban corto son actores: Marta Aledo («Pichis»), Candela Peña («9») y Álex Brendemühl («Rumbo a peor»). Otra de las casualidades es que varios de los cortometrajes tratan la temática de zanjar asuntos pendientes que los protagonistas llevan muchos años cargando sobre sus espaldas.

«Yanindara» de Lluís Quilez es un corto rodado con gitanos rumanos sin experiencia en lo del cine. Buena fotografía para una drama fantástico que si peca de algo es de un guión demasiado juvenil y con poco experiencia detrás.

«Pichis» es divertido. Una historia de lo que queda pendiente en las pandillas de juventud cuando se reencuentran en la despedida de soltera de una amiga de aquellos años. Los anhelos, las historias inacabadas, las relaciones que pudieron ser y la nueva oportunidad de zanjar aquello o dejarlo como está.

De «9» poco puedo decir: un fragmento de conversación en la que los personajes, desnudos todos, hablan de numerología mientras intentan definirse o encontrarse. Yo me quedé perdido. Bonita la presentación previa en la que parte del equipo se encargó de cantar en la sala un trocito de la canción que cierra los títulos de crédito.

«Rodilla» de Juanjo Giménez, es muy ingenioso. Trata sobre las obsesiones y el mecanismo por el que regresan como un síntoma de soledad. En el corto un fotógrafo se cruza con un taxista que resulta ser Rodilla, el delantero del Celta cuyo cromo de la temporada 74-75 le quitó otro niño de clase y le dejó la colección incompleta. Con un corte humorístico fantástico, que ya se intuyó en la propia presentación de su director.

Finalmente el inexplicable «Rumbo a peor». Durante los 13 minutos de metraje busqué darle un sentido. Menos mal que los títulos de crédito comienza con un In Memoria a Samuel Beckett y así puedo entender que lo que los protagonistas hacen durante el corto es entretener el tiempo mientras esperan a Godot.

«Vivir de pie. Las guerras de Cripriano Mera» la fuerza que da la dignidad del ser humano

Cartel de la película «Vivir de pie. Las guerras de Cipriano Mera»
Cartel de la película «Vivir de pie. Las guerras de Cipriano Mera»
Dentro de la sección Esbilla y compitiendo por el premio de «No ficción y Documental» se presenta «Vivir de pie. Las guerras de Cripriano Mera», del director Valentí Figueres. Se trata de una obra que mezcla la historia con potentes imágenes poéticas para dotarlo de una plasticidad especial que pueda representar los sentimientos. Cipriano Mera, dirigente de la CNT, pasa de albañil a general durante la Guerra Civil y durante toda su vida representa la necesidad de luchar por la ideas libertarias. Se trata de un documental con muy buenos momentos, donde una voz en off va leyendo textos del propio Mera mientras se desgrana su historia y sus circunstancias, para lo que se recurre con frecuencia a entrevistas con testigos de aquellos hechos. Uno de los muchos símbolos que se utilizan es de las grietas que se abren en el muro de la historia, pequeñas aperturas que los seres humanos debemos aprovechar para luchar por nuestra dignidad caminando hacia la revolución social que se base en justicia, igualdad y fraternidad.

Dice el director que este documental es la respuesta a una pregunta que se lleva formulando durante 40 años sobre si el ser humano puede mantenerse fiel a sus ideales independientemente de la situación social o histórica en la que se encuentre. Para mi gusto el documental es interesante, aunque resultaría más ameno si se redujese la duración.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cultura popular y recuerdo de la lucha por la Democracia

Presentación del libro «Asociación Amigos de Mieres» de Francisco José Faraldo que promovía un espacio de libertad y lucha contra la dictadura franquista desde los ámbitos de la cultura y el deporte


Miércoles 25 de noviembre de 2009. Ateneo Obrero de Gijón


Portada del libro «Asociación Amigos de Mieres»
Portada del libro «Asociación Amigos de Mieres»
«La promulgación en 1964 de la Ley de Asociación abrió la posibilidad de nuevos espacios culturales. Los resquicios legales del régimen fueron aprovechados para el surgimiento de asociaciones que, como Amigos de Mieres, se convirtieron en espacios de libertad y lucha contra la dictadura. En Asturias este movimiento asociativo jugó un relevante papel. En este sentido, Amigos de Mieres (1968 a 1991) fue una entidad de referencia no solo en la Cuenca del Caudal. Nuestra historia reciente no se entendería sin conocer la actividad sociopolítica de estas asociaciones, promotoras de buena parte de las actividades culturales, deportivas... desarrolladas desde el voluntarismo y sorteando los obstáculos represivos». Con estas palabras se describe este libro en su contraportada. Se trata de una publicación de la Fundación Juan Muñiz Zapico y la editorial KRK.

Luis Pascual, como representante del Ateneo Obrero de Gijón, se encargó de iniciar el acto presentando a los ponentes de la mesa.

Tomó la palabra Francisco Prado Alberdi, presidente de la Fundación Juan Muñiz Zapico, explicando la intención de que esta obra sea la primera de una serie que recoja la historia de las diferentes asociaciones culturales que se fueron creando en Asturias como son los casos de Amigos del Nalón, Gesto, Cultural de Pumarín, Natahoyo, Cultural gijonesa... Se trata de recuperar la historia del fenómeno de las asociaciones culturales, su actividad y la memoria de aquella lucha callada que desde ellas se fue realizando. En Asturias, este movimiento de asociaciones tuvo mucha pujanza, y en concreto Amigos de Mieres se convirtió en un referente de la cultura popular, un lugar de encuentro y un punto desde el que extender la cultura en un tiempo en el que el acceso a ella no resultaba sencillo para un obrero. Desgraciadamente queda poco archivo de todo aquello y es necesario tirar de la memoria de las gentes.

Los ponentes Francisco Prado Alberdi, Francisco Faraldo, José Luis Argüelles y Luis Pascual
Los ponentes Francisco Prado Alberdi, Francisco Faraldo, José Luis Argüelles y Luis Pascual
José Luis Argüelles, quien prologa el libro, usó su palabra para recordar que Amigos de Mieres peleó por la libertad de Juanín (Muñiz Zapico) y que cuando salió de la cárcel acostumbraba a ir a la asociación para dar charlas. Es por eso que agradece que sea la propia Fundación Juan Muñiz Zapico la promotora de este libro.

La estructuración social que estas asociaciones acometieron, permitió que la llegada de la democracia fuera de todos, ya que desde ellas se instrumentalizó buena parte de la lucha por las libertades. Amigos de Mieres se creó por iniciativa soterrada del PCE y de Comisiones Obreras, pero fue más que eso: se convirtió en un frente unitario de los antifranquistas de Mieres y alrededores. Con izquierdistas entre sus miembros, pero también con católicos.

Durante su historia mantuvo una actividad importante que sirvió además como semilla para muchas otras cosas. A pesar de sus pocos medios, tuvo un Cineclub, una Biblioteca popular, ajedrez, coro, grupos de teatro y de montaña, deportes...

Hablando de Faraldo, dice que, para la escritura del libro, no eludió los conflictos que existieron en la asociación ni el triste final que ésta tuvo.

Instantánea del Ateneo Obrero de Gijón antes de comenzar el acto
Instantánea del Ateneo Obrero de Gijón antes de comenzar el acto
Finalmente intervino Francisco José Faraldo, autor del libro. Situó en su lugar a la cultura señalando que «cuando falta la libertad es cuando más se necesita trabajar en lo cultural».

Se define a sí mismo como un testigo de todo aquello al que le gusta escribir, por lo que el libro se encuentra entre la crónica y el reportaje. Para su elaboración recurrió a entrevistar a una veintena de personas relacionadas con la asociación que aportaron los documentos y las fotografías que guardaban. Pero también acudió a las fuentes escritas como son el archivo municipal del ayuntamiento de Mieres y los archivos policiales, de los que destaca el esmerado cuidado que ponían en adjetivar los informes sobre las actividades de la asociación y a trabajos de los autores Luis Alfredo Lobato, Julio León Costales y José Ramón Gómez Fouz.

Respecto a la Asociación, indica que fue un logro formidable de las fuerzas progresistas de la cuenca del Caudal por implantar una cultura popular, de alta calidad y con una gran amplitud en la extensión de sus actividades. Habla del trabajo del Cineclub, de los diferentes grupos de teatro que se fueron formando a su amparo y de la Biblioteca que permitía difundir la literatura y el pensamiento político. En ese momento recuerda como anécdota que varios dirigentes tenían enterrados en sus huertas algunos de los libros prohibidos para de esta forma salvaguardarlos y poder seguir prestándolos.

Comenta que la Amigos de Mieres tenía el sambenito de que sus socios eran unos rojos peligrosos. Por ello se organizaron muchas actividades abiertas a la participación de todo el mundo y al aire libre. Citó, entre otra de sus actividades, el intercambio de estudiantes con Francia que no solo permitió la llegada de otros aires europeos en Mieres sino que a su vez sirvió para que muchos de los estudiantes locales tuvieran la oportunidad de visitar Francia.

En lo deportivo también vivió ciertos éxitos, pues tras una eclosión extraordinaria llegó a tener cerca de los 500 chavales apuntados en las diferentes categorías y se convirtió en el gran rival futbolístico del Caudal Deportivo de Mieres. Habló del grupo de montaña como otra de las señas de identidad de Amigos de Mieres.

Recuerda que muchos compañeros se educaron allí, que aprendieron a participar en una lucha por la cultura. Si bien al arranque, la Asociación presenta mucho peso comunista, siempre hubo socialistas, cristianos progresistas y otros demócratas «sin apellido». A finales de los 70 los resquebrajamientos en el PCE influyeron y comenzó un periodo de dejación. Con la Transición llegaron otros modelos de difundir o controlar la cultura: el márketing que busca que deje de ser gratuita o la incorporación de los ayuntamientos como difusores. De esta forma, lentamente, la Asociación va dejando de tener motivo de ser, hasta que su local pasa a ser ocupado por otro grupo cultural de Mieres.

Faraldo termina indicando que por Amigos de Mieres pasó todo el mundo y que pertenece a la memoria de todos.